Si han estado pendientes de las historias de Instagram los últimos días ya deben saber que empecé a grabar un podcast – webshow al lado de mi esposo llamado “Casados y con hijos”, y si no lo sabían ahora ya se enteraron. Pero lo que les vengo a contar tiene que ver con la experiencia de trabajar con tu pareja en la misma empresa o proyecto y no morir en el intento.

Llevo más de 10 años de casada y muchos más como “socia laboral” de mi esposo, ya desde que éramos novios arreglábamos computadoras o hacíamos páginas web juntos. 

Esta característica ha  hecho que nuestra relación de pareja siempre haya estado ligada o afectada a nuestra situación laboral, de hecho los años que estuve con trabajo full time al llegar a USA fueron súper raros y todo un reto porque aunque comentábamos proyectos, cada quien estaba por su lado en temas laborales.

Mi esposo se especializó más en fotografía, video y media, mientras yo me fui por la parte más técnica de web development, estrategia de marketing digital, analytics,etc. Pero con el comienzo de este blog mi parte creativa empezó a abrirse un poco más y mi esposo estaba explorando ideas para hacer un podcast, varios pilotos, conceptos y de pronto se me ocurre proponerle… qué tal si hacemos un podcast juntos?.

Esto dio inicio a retomar la experiencia de compartir trabajo con relación de pareja y me puso a reflexionar acerca de que cosas nos han funcionado para poder trabajar mejor juntos.

Aquí hay algunos tips que nos han ayudado a sobrevivir:

  • Hablen claro de que esperan aportar y obtener del proyecto.Hay veces que para uno es el sueño de su vida y está pensando en grande, mientras que para el otro es una oportunidad de monetizar a corto plazo, si las expectativas de ambos no están alineadas los conflictos van a empezar desde el primer día.
  • Traten de reconocer las fortalezas de cada uno y repartir responsabilidades en vez de competir por quien hace mejor una función. En nuestro caso cualquiera de los dos podemos diseñar un website , atender clientes ó configurar sistemas pero al repartirnos los clientes y las funciones como se haría en una empresa el resultado final es siempre mejor.
  • Sentido del humor y respeto. Es normal que la confianza los lleve a comunicarse de manera más informal, pero cuando sean temas laborales traten de mantener un lenguaje cordial y de respeto, si las cosas no salen como esperan ríanse, corrijan y busquen mejorar para que no vuelva a ocurrir.
  • Comunicación y Sinceridad. Si algo no te parece justo o no te sientes cómoda haciéndolo , háblalo a tiempo y busquen una solución. No te aguantes las cosas porque luego “explotas”.
  • Cuentas claras.Lleven la parte monetaria lo más clara posible y tomen las decisiones económicas en conjunto. Esta es la parte más sensible cuando trabajas con tu pareja y un malentendido puede tener consecuencias serias en la relación.
  • Paciencia, recuerda que los llevó a trabajar juntos, olvida que es tu pareja y trátalo como compañero de trabajo cuando quieras hacer una corrección.

Lo chistoso es que cuando lees estos consejos son similares a los que dan para una mejor relación de pareja, y a medida que se practiquen nos ayudan a crecer juntos tanto laboral como familiarmente.

Yo no creo que trabajar al lado de tu pareja sea para todo el mundo.

Estamos claros que le suma estrés a la relación y por algo hay algunos lugares de trabajo en los que está prohibido. Por ello esto generalmente ocurre cuando son emprendimientos familiares donde el presupuesto es limitado y hay que asumir multiples sombreros.

Lo anterior no se muestra como el escenario soñado para trabajar, pero cuando recuerdo que la mayoría de los millonarios del mundo son empresarios y no empleados y que tengo a mi lado a un esposo super creativo y talentoso, que no deja de sorprenderme con sus ideas y facilidad de aprender nuevas cosas, siento que vale la pena.

Aquí les dejo el primer episodio de este nuevo proyecto y espero sus comentarios y que si les gusta nos sigan por su plataforma de podcast favorita (Spotify, Tune In, Apple Podcast, etc) o Youtube.

Les juro que los siguientes son mejores…aquí todavía me moría de los nervios.
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