El pasado sábado, 5 de Octubre, tuve la oportunidad de escaparme con Alana y Victoria a Sensory Kids Studio a una demostración de sus clases sensoriales.

Ya conocía a Vivian (su dueña) por las Ferias «Estilo Mamá» de @katyferrer. Y había visitado la sede anterior de este estudio (ubicada en Pembroke Pines), pero Vivian decidió mudarlo para el Doral e invitarnos a todas para hacer unas clases «demo» de forma tal que pudiésemos experimentar personalmente el concepto de Sensory Kids.

ños

Primero, debo decir que Vivian es una mujer espectacular, es muy simpática y organizada. También está muy preparada y dicta las clases en inglés y español simultáneamente.
Ahora bien, las clases son dictadas en un formato relajado, diseñadas para que tanto Mami/Papi como el bebé o el niño puedan disfrutar y estar presente al cien por ciento. Literalmente, los sentidos están inmersos en la clase, en la reacción de los niños, quienes al ver a sus padres tan conectados, disfrutan y sonríen plenamente (en su mayoría!).
Puede pasar que hay niños que lloran o que no se adaptan a la primera clase, pero Vivian nos explicaba que eso era un comportamiento esperado. Que lo importante es que, como padres, seamos constantes en la asistencia y participación en las clases, de esta forma, dependiendo del ritmo de cada niño, ellos se irán adaptando siguiendo nuestro propio ejemplo.

Las clases mezclan las edades de los niños que participan. Hay una para los más chiquitos, BABY SENSORY (0-13 meses) dedicada a la estimulación sensorial con plumas, diversas texturas y actividades para establecer canales positivos de comunicación. Porque si comenzamos a respetarlos desde que son bebés y somos capaces de relacionarnos de una forma respetuosa desde esta edad, será más fácil seguir fomentando este tipo de relación en un futuro.

Luego está la clase de SUPER TOTS (14 meses- 4 años) es la clase para que tanto grandes como chicos disfruten de más texturas, números, colores, en medio de la emoción de los niños de hacer «desorden» con sus papás y verlos emocionados (y no preocupados) por el nivel de ruido y despliegue de creatividad. Además, la mezcla de edades les permite a los niños aprender por imitación, no solo viendo a sus padres sino a otros niños jugando y haciendo los mismo que ellos.

Finalmente, hicimos un demo de la clase de ZUMBINI (0 meses – 4 años) donde todos participamos, bailamos y nos integramos. Aquí puedo contarles que todas las mamis y los papis volvimos a tener 4 años y disfrutamos un montón al ritmo de la música y las indicaciones de Vivian.

Entre clase y clase, Alana, Victoria y yo esperamos en el área de juegos que tiene una selección de juguetes
escogidos para estimular los sentidos de los niños. Todo el estudio está impecable, diseñado y decorado con mucho amor. Se nota el esfuerzo y el cariño con el cual Vivian y su equipo hacen las cosas.
Así que llamen o síganlos por instagram para que puedan saber más de este maravilloso lugar: @sensorykidsstudio y pueden conocer más de ellos en su website.
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