Debo confesar que el término “empoderar” me chocó desde la primera vez que lo escuché, me suena a extremismo, a “femminazi” o a algún tipo de cliché o palabra vacía que se utiliza solo porque está de moda.

Sin embargo hice un esfuerzo en entender su significado y aunque todavía no me gusta por lo menos lo tolero, pero me encanta cuando lo sustituyen con términos más coloquiales como “tener los ovarios bien puestos” o simplemente dejar el miedo atrás.

A lo que iba, parece que esa es la misión de la generación de mujeres que nos toco vivir en esta era de social media, por  todos lados piden “empoderarte”. Así que después de leer todos los mensajes del Día de la mujer me quede pensando en que la mujer latina siempre ha sido poderosa ( pregúntenle a cualquiera quien manda en su casa y seguro que dice que su mamá), el problema es que si ese poder no viene acompañado de dinero  a la sociedad le importa un bledo cuan “poderosa” tú eres.

Y allí es cuando el chip latino nos hace la mala jugada, cuando el “ calladita te ves mas bonita “ viene a nuestra mente y destruye todo el esfuerzo que puedas haber hecho por demostrar igualdad.

Las latinas seguimos siendo la minoría peor pagada de todo USA

Y no porque no tengamos trabajos calificados sino porque seguimos quedándonos calladas.

Cuántas de ustedes han preferido esperar que les den un aumento en vez de pedir una reunión para renegociar su sueldo?

Cuántas de las que trabajan freelance no se han mordido la lengua cuando les piden “unas foticos extras”, un cambio “sencillito” o cualquier otro favor que saben debe ser remunerado pero prefieren callar a tomar el riesgo de perder un cliente?

Creo que allí es donde hay que empezar a trabajar, aprender a expresarnos sin miedos, exponer lo que nos parece justo de manera coherente y no simplemente aceptarlo para luego lamentarnos en privado de nuestra suerte.

Porque desde pequeñas nos enseñaron que tenemos que estar agradecidas con lo que tenemos, pero eso no significa tolerar el trato desigual. Esto lo replicamos en la vida de familia, pareja y cualquier otro contexto donde es más cómodo quedarnos calladas para no incomodar, pero al final terminamos asumiendo más cargas de las que podemos llevar.

Las invito a que lean el articulo At Work, Every Latina Could Benefit From A Little White Man Swagger

el cual me inspiro a escribir este post y me cuenten cual fue ese momento donde no se pudieron quedar calladas.

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