Desde hace unos años para acá siento que en esto de la maternidad hay bandos, y se debe estar en uno o en otro, eso de aceptar las realidades de cada persona, su estilo de vida y lo que piensan o sienten no entra en la práctica.

Eres del bando lactancia materna o del bando fórmula y no hay quien logre simpatizar con el otro. Ya lo decía Majoaquí 

Es como si solo hay el blanco o el negro y esas miles de tonalidades grises ni existieran, creando al final una gran ansiedad si te decantas por alguno de ‘los bandos’ o por el contrario si quieres vivir una maternidad libre y flexible.Del mismo modo con la cesárea o el parto natural, la verdad es que en ambos se da vida y luz a un bebé, en ambos nace una madre y crece una familia. Y si supongo que con los años hemos mecanizado las cosas, y ahora se intenta volver a lo más natural y el futuro quién sabe, quizás todo esto está equivocado.

Pero hoy yo me atrevo a dar mi experiencia porque los he vivido los dos y en un orden nada común; al menos no común en América Latina donde me crié.

La historia de mi Cesárea:

Con mi primera bebé tuve una cesárea, aunque no era lo que quería; pero era lo que se podía. Y en este momento haré un paréntesis, yo soy la persona más cobarde ante el dolor, de pequeña siempre dije que yo prefería una cesárea que pasar por el dolor de un parto. Claro cuando quedé embarazada y conocí las virtudes del parto vaginal, es lo que preferí.

Pero vivir en un país donde no hay implementes médicos, dónde si te pones de parto en la noche no sabes si habrá un médico o en todo caso un anestesiólogo, tu médico no asegura llegar de noche, y otras historias de este tipo, lo hacen más difícil, o bueno al menos así me lo vendieron a mi.

En la semana 30 Miranda se sentó y de allí nadie la movió, y a eso le sumas una vuelta del cordón al rededor del cuello, pues nada, tenía el combo completo para una cesárea.

La cesárea fue difícil, ese día, se rompió una tubería del área de parto,  por lo que tuve que esperar mucho tiempo para que me pasaran a quirófano, luego no había habitación por lo que estuve 6 horas sola en recuperación.

Durante esas seis horas no sabía de Miranda, ni si quiera de #elgordito. No podía dejar de pensar en donde estaría ella, y no podía dejar de sentir el dolor que tenía.

Y por supuesto todos estos fueron factores externos; pero es que además la epidural no me hizo efecto en un inicio por lo que pude sentir la primera incisión que me hicieron, do-lo-ro-so en toda su extensión.

Y bueno al final la recuperación para mi fue larga y dolorosa, por casi un mes caminaba encorvada y no podía cambiar bien los pañales, aunque por esto último no me voy a quejar (risas)

Por supuesto que todo esto está relacionado a lo que yo viví, hay mujeres que al día siguiente ya están muy bien y manejan el dolor diferente.

La historia de mi parto:

Cuando Miranda tenía año y medio quede embarazada de Martín, por lo que supuse que tendría una cesárea si o si. En Venezuela luego de una cesárea ni se vuelven a plantear la idea de que puedas parir de manera natural.

Mi sorpresa cuando tuve cita con la matrona, ya en ese momento vivía en España, es que primero tendría que intentar parir y luego si había algún inconveniente se pensaba en la cesárea.

A mi me iba a dar algo, ya no había manera de retroceder el tiempo, así que empecé a imaginar que sí podría, que tendríamos que hacer un trabajo en equipo, le hablaba mucho a Martín y le decía que yo lo ayudaría y que él me tendría que ayudar a mí. Y por supuesto hice un curso de pre parto, que aquí son gratuitos. En este punto quiero decir que estos cursos deberían ser gratuitos en todo el mundo y toooooodos lo deberían hacer antes de la cesárea/o parto, punto.

Como decía, en la última cita con la ginecóloga me dijo que las probabilidades de que pudiese parir eran menos de 60% porque Martín era muy grande y yo nunca había parido.

Me iba a dar algo – ¿cómo por qué entonces iba a tener que pasar por las contracciones y todo esto?

Cuando llegó el día, la matrona en el hospital, aquí las matronas son las que dirigen el área de maternidad,  me dijo, tú si vas a poder parir, concéntrate en eso.

Recuerdo ese día como una de las mejores experiencias de mi vida, las contracciones dolían, pero yo me sentía segura, no sé por qué, ni como lo hacía, pero daba lo mejor de mí, supongo que por la adrenalina.

Recuerdas que conté que la epidural con la cesárea no hizo efecto en un principio, pues en el parto tampoco, me la pusieron dos veces, debo acotar que si poner una epidural en una cesárea es difícil, mientras tienes contracciones es muuucho peor.

Aún así viví tooodas las contracciones, la epidural solo hizo efecto en la mitad de mi cuerpo en la otra lo viví al pelo.

8 horas de trabajo de parto y Martin llegó, y durante las primeras dos horas estuvimos juntos los 2 haciendo piel a piel,  conociéndonos en cada respiración.

La recuperación de lo mejor, las hemorroides horribles, pero ese mismo día yo podía ir al baño sola, caminar y me sentía de mejor ánimo.

Supongo que cada experiencia es diferente, quién era yo con la cesárea era una mujer distinta a quien fui con el parto. Y todo influye.

Si tuviese que volver a elegir, elegiría parir. Pero por cómo yo viví todo el proceso.

Pero de las dos formas tuve a mis dos grandes tesoros.

Solo te puedo decir que como sea que te toque vivir el alumbramiento, siéntete segura que nacerás de nuevo junto con tus hijos.

Y cómo te darás cuenta cuando esperaba el parto tuve la cesárea, cuando esperaba la cesárea tuve un parto. Al final la vida es así, no siempre tenemos lo que queremos, y con el alumbramiento no todo es previsible, así que aquí van mis recomendaciones.

Recomendaciones para el parto vaginal o cesárea:

Aprende

  • No importa si quieres cesárea y tienes todo programado, aprende por lo que está pasando tu cuerpo
  • Las fases del parto y que pasa en cada una de ellas
  • Parece que no es importante, pero me parece interesante saber por lo que pasa tu cuerpo, piensa que no sabes que puede pasar.

Infórmate acerca de todos los posibles escenarios:

  •  Qué pasará si tienes un parto vaginal o si será cesárea
  • A partir de qué momento debes ir al hospital
  • ¿Habrá piel con piel? si tu tienes una cesárea puede papá quedarse con el bebé
  • Puede papá estar durante la cesárea
  • ¿Cuántas personas pueden acompañarte en el paritorio o sala de parto

Mantén el control de lo que sí puedes controlar:

  • Tener el bolso del hospital listo.
  • Tener todos los papeles necesarios a la mano
  • Tener un plan de acción, por ejemplo quien cuidara a los niños, o quien te llevará al hospital.

Sé flexible y comprensiva contigo misma

Lo inesperado puede pasar, puedes tener el plan de parto perfecto y que nada de eso pase y que todo esté bien, a veces lo peor es tener expectativas muy estrictas y que luego, aunque todo salga bien, te sientas mal porque no lo lograste de cierta manera.

Lo más importante para este camino de la maternidad es el perdón hacia ti mamá

¿Y tu, viviste el parto que te imaginaste ? No dejes de contarme tu opinión

Recuerda que puedes seguirme en mis redes sociales 

Besos, amapuches y nos leemos pronto

Maihum

Comparte este artículo en: