Hace poco fui a un cumpleaños con mi hija mayor, era un cumpleaños de un niño más pequeño que ella, pero su mamá y yo somos súper amigas así que íbamos a ir de todas todas.
Mi hija de 9 años (María Camila) es una niña que se adapta a todo absolutamente a todo, yo no tengo que cargar con un iPad (de hecho no llevo jamás uno conmigo) por si “la niña” se aburre, ella siempre encuentra la manera de divertirse (y obvio que a veces me pide mi celular para jugar), si son pequeños los niños ella no tiene reparo en ponerse a su altura y jugar como una de 5 años  cuando ella tiene 9.

Bueno, el caso es que fuimos a la fiesta y ella estaba brincando, a lo que otra mamá me dice: ella es eléctrica no?, yo le contesté: si, ella se emociona y brinca, y para mis adentros dije:bueno estamos en una fiesta no?,  Acto seguido le llame la atención a María Camila para que parara de moverse, ella me contestó: pero si estamos todos bailando… Pues no se imaginan lo mal que me sentí, porque la regañé cuando todos estaban divirtiéndose, osea, quien soy yo para prohibirle divertirse  como una niña (COMO LO QUE ES) cuando todos lo están haciendo?.

Que me hizo Reaccionar.

Luego al siguiente día ( y como cosas de la vida) me llega una preciosa poesía titulada “hija mía tú no necesitas ser una niña buena” (click aquí para leerlo y sentirte mal mal mal si corriges mucho a tus hijos). Cuando leí aquello sentí que estaba acabando con la poca niñez que le queda a mi hija mayor, porque ella ya está en esa etapa pre-adolescente.

Me cuestioné horrible y hasta lloré; he vivido mi maternidad y su niñez corrigiendo a una niña que solo trae buenos reviews de sus maestros, una niña que no tiene una nota menor a 96, es una hermana ejemplar para nuestra hija pequeña, una hija que da lo sea por ayudar a otro; y ahí estaba yo regañándola porque estaba brincando mucho en un baile de cumpleaños, solo porque alguien me dijo que mi hija estaba eléctrica.

No mas adultos Prematuros.

No podemos esperar que nuestros hijos sean unos adultos prematuros, dejémoslos ser niños, démosle libertad, no los juzguemos tanto, eduquemos para la vida, no para que “los demás no digan”. Cuando yo me he sentado en otras oportunidades  a hablar con mi hija a cerca de porque brincó o “no fue una niña buena”en una fiesta, reunión o lo que sea, ella siempre me responde: es que me emociono mami!!! y yo me digo a mi misma: pero qué me pasa?, estoy haciendo que ella no exteriorice sus emociones, eso no es bueno; después de todo  ella está brincando en una fiesta, ella está brincando con otros niños en un parque, que me pasa? Si ella no esta toda loca en una iglesia, si ella no brinca en un banco u oficina, si ella se comporta perfectamente en un restaurant, que me pasa que quiero que este como un soldadito todo el día en todos los lugares?.

En la foto está mi hija mayor siendo niña feliz, porque a veces hasta cuando andamos bicicleta le digo que no corra, que no vaya gritando WOOOOWWW, etc.

Y es que ser una niña buena en muchos casos significa dejar tus emociones dentro de tu pecho sin poder aflorarlas solo por “el que dirán”, y no quiero eso para mis hijas, prometo ser menos exigente, más humana y tolerante y disfrutar más de tus bochinches hija mía.

 

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