Estando de vacaciones empecé a cuestionarme sobre este concepto de mamá real. La que más de una vez piensa ” no aguanto a mis hijos” pero no lo dice por miedo a ser juzgada.

El verdadero significado de una mamá real es como esa que no tiene miedo a mostrar su “cuerpo de playa” aporreadito por la maternidad, una mamá real es esa que casi no disfruta las vacaciones porque los niños siguen ahí diciendo “mamá, mamá, mama” . 

Una mamá real es esa que quiere sentarse a la orilla de playa con un bebida refrescante pero no puede porque con una mano sostiene a su hijo y con la otra se arregla el traje de baño para guardar bien esas “lolitas” aporreadas por la lactancia y que ya no se quedan en su sitio por si solas y siempre andan corriendo el peligro de andar saliéndose por algún lado.

Me di cuenta que una mamá real siempre se pierde gran parte de la conversación del grupo porque tuvo que ir a cambiar un pañal llenito hasta la ropa de pup, es la que se pierde la conversación porque el bebé se puso a llorar y decidió salir con su bebé en brazos para no molestar la conversación de los demás, es la que se pierde la mejor parte del cuento porque al voltear su hijo está montado en una mesa s punto de caerse y tiene que ir a rescatarlo.

Esto  suena como mamás sin papás? Jajaja.

Bueno, creo que muchas entenderán de que hablo y es que cuando estamos en reuniones, fiestas o salidas somos las mamás las que llevamos casi toda la responsabilidad a cuesta y me parece un poco injusto (sí, me estoy quejando de los esposos) porque nosotras tampoco queremos perdernos la mejor parte del cuento, nosotras queremos comernos la comida caliente del restaurant sin interrupción de niñitos.

Entonces, es eso ser una mamá real? 

Una mamá realmente agotada,  realmente frustrada , una mamá con ganas de que sus hijos crezcan rápido y las dejen disfrutar de una simple cena, de una simple conversación con una amiga, aunque eso signifique pagar una niñera en Miami ,o donde sea que estés de vacaciones.

Pero una mamá real también es la que a pesar de su trabajo agotador tiene el tiempo para dedicárselo a sus hijos y lo hace con toda la entrega, es la que por encima de su trabajo están sus hijos, porque el tiempo pasa volando y ellos pronto se irán de casa y más temprano que tarde te reprocharan el no haber compartido con ellos, más temprano que tarde te darás cuenta de cómo está tu cosecha y no habrá vuelta atrás para reparar esa siembra.

No es fácil equilibrarlo todo para cumplir tus metas personales, ser una mamá real es frustrarte por lo difícil de la maternidad, por sentir que tu vida ya no te pertenece del todo, es querer llorar porque sientes que es demasiado difícil esta labor.

Pero también es disfrutar lo bello y maravilloso de verlos crecer y saber que vamos por buen camino, de ver cada triunfo de ellos y sentir que en el fondo nos pertenece un poquito a nosotras también.

Entonces, Levante la mano la mamá real.

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