He vuelto luego de unas vacaciones obligadas, de un reposo necesario y de una recuperación de cirugía de emergencia, de la que ya me he recuperado en un casi cien por ciento. Digamos que estaba en un tiempo de auto-cuidado. Dicho esto

¡Estoy de vuelta! 

Y aunque ya enero está que se acaba ¿de verdad que no sé por dónde se escapa el tiempo? – mi tío, que es un poco friki y de hipótesis de todo [todo] tipo, dice que la tierra se mueve más rápido y el día ya no dura 24h sino menos. En fin que quizás tiene razón.

Pero bueno, prosigo, aunque ya estamos terminando el mes, no podía dejar de compartir algo a lo que le he venido dando vueltas durante las últimas semanas.

Me he enganchado un poco a escuchar podcast, debo decir que antes no le había prestado atención. Pero he encontrado ciertos contenidos y me han gustado mucho.

Uno especial de mujeres, para mujeres con  temas súper interesantes. Uno de esos primeros temas que me dejó super pensativa y reflexionando se refería al ‘self care’ 

El auto-cuidado

¿Qué es el auto-cuidado?

¿Lo has pensado?

Creo que por mucho tiempo lo asocie a cuidar el cuerpo, a hacer ejercicio, que si cuidarte la piel, pero luego de este año me he asimilado que es mucho más que eso. Y aunque soy psicologa y pro a ir a terapia, y por mucho tiempo lo hice, siempre que se habla de cuidarte más pensaba directamente y de primero a lo estético.

Para terminar el 2017 me puse varios propósitos pero creo que lo más común era dejarlo y no cumplir ni uno, pero ese año fue diferente, porque mi principal propósito meta y objetivo, era darme un espacio para mí. Y debo decir que creo que en el 2018 lo cumplí, de a poco, pero lo cumplí.

Yo creo que antes de ser mamá daba por sentado, que mi tiempo era mío, que podía hacer cosas para mi que me gustaran, pero no necesariamente apartaba un espacio al día o a la semana para mi, conmigo misma. Hay cosas que con la edad no se ven bien, aunque creas que sabes mucho.

Y por supuesto, cuando fui mamá, todo cambio, la maternidad, sobre todo cuando eres primeriza, absorbe y  a mí me absorbió  totalmente, y no lo digo con alguna connotación negativa, por el contrario, creo que es normal, porque se está creando una nueva relación, en donde además eres la responsable de mantener con vida a ese pequeño ser, hay que hacer nuevas rutinas y todo esto lleva tiempo, y el tiempo de cada persona va dependiendo de cada uno.

Y si no me crees lee aquí para que veas que la maternidad si que puede absorbernos

Ya con los años, me empecé a dar cuenta de la necesidad que tenía de buscar esos espacio para mí, pero que fuesen espacios reales para sentirme mejor yo conmigo misma.

¿Tiene sentido esto? 

Y de allí viene el auto cuidado, no se refiere a bajar de kilos, a ponerte cremas y mascarillas, que si lo haces muy bien, por supuesto, se trata de encontrar aquello que necesita tu ser para sentirte más plena, más cómoda y más feliz tu, contigo.

Por supuesto no te puedo decir cómo, lo importante de esto no es hacer lo que hace la vecina o tú mejor amiga, es buscar aquello que te hace bien a ti.

¿Que necesitas para llenar tu ser?

¿Más tiempo a solas?

¿Nuevas rutinas diarias?

¿Elegir comida más enriquecedoras?

¿Decir más que no?

¿Comenzar [y seguir por supuesto] un hobby? 

¿leer más?

¿formarte más?

Allí es donde está el verdadero trabajo, de buscar silencios, para escucharte más, para ver las respuestas más claras, que tienes dentro de ti, que seguir tu instinto te haga más segura.

Yo por ejemplo, me he dado cuenta que desde hace más de seis meses busco ir caminando a todas partes, casi nunca escucho música, voy conmigo, hablo conmigo, me armo conversaciones, revivo situaciones, imagino nuevas cosas y busco llenarme de energía para seguir. Pienso en lo que hice, en cómo lo hice y que quisiera cambiar de eso.

Porque en el momento en el que la vida, te tropieza, o en el que tu te tropiezas con la vida, es necesario que tu interior esté lleno de todo eso que te de fortaleza para levantarte y seguir y que no sientas que te quedaste vacía.

La vida se mide por lo que te sucede a ti mientras vives, por lo que te emociona, te hace reír, feliz, llorar, pensar.

Así que te invito mami de uno, dos o seis, que busques espacios de breaks, pero que sean, espacios que te llenen el alma, para que no te pierdas en este camino que nos toca transitar.

¿Y tu como te cuidas a ti?

Nos leemos pronto.

Maihum

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