Una de las cosas que no esperaba cuando me convertí en mamá era cambiar mi nombre. Llegamos a USA hace 7 años y una de nuestras metas como pareja era crecer la familia apenas tuviésemos un poco de estabilidad, al fin y al cabo esa fue nuestra principal razón de emigrar, brindarle un futuro mejor a nuestros hijos.

Pero pase 30 años de mi vida presentándome como Johana, pensando en mi vida, en lo que me hacia feliz y con un compañero de vida que me apoyaba en mis locuras, pero jamás logro cambiarme el nombre ni el apellido, de hecho todavía utilizo mi apellido de soltera.

Sin embargo, cuando esa niñita de ojos despiertos y pestañas que parecen postizas llego a nuestras vidas a mi me cambio no solamente el nombre sino que mi esquema de prioridades se vino al piso.

Yo soy la menor de cinco hermanos y mi mamá no ha parado de trabajar nunca, por eso para mi lo normal era querer ser una mamá ejecutiva, combinar un trabajo full time con la crianza de mi hija, que tenia eso de complicado? Acaso no lo hacen casi todas? Lo que nunca me espere es tener que emigrar y hacer eso en un país donde no solo no hay permiso pago de maternidad, sino que las guarderias son tan costosas que acaban con cualquier sueldo promedio.

Pero en el caso de mi primera hija no habia elección, la visa dependia de mi trabajo, así que mi esposo la cuido el primer año hasta que pudimos pagar una guardería y la rutina se volvió verla después de las 6 de la tarde y los fines de semana. Jamás pude ponerla a dormir temprano, creo que el ratón (remordimiento) moral de no verla durante el día me hacia negarme a acostarla a las 8 o 9..mas bien se volvia un 11-12 con su levantadita de vez en cuando de madrugada, luego despertarse a las 6am para hacer almuerzo, sacar a los perros, preparar lunch, dejar teteros ( Mía tuvo solo lactancia materna durante 15 meses), el desayuno, cambiarse y salir a trabajar.

Allí entendí que el amor de mamá todo lo puede y que trabajar es importantísimo pero ver crecer a tus hijos no tiene precio, ya no era solo Johana, ahora era la mamá de Mía y ese titulo no lo podía llevar mas nadie.

Cuando pensamos en el segundo bebe mi esposo fue muy claro :”Ni de vaina me calo el primer año otra vez!”. Y asi me toco reinventarme, arriesgarme y salir de mi zona de comfort. Renuncie a mi trabajo fijo y empece a trabajar con mi esposo en nuestra propia empresa The Branding Store, soy Ingeniero en computación y especialista en E-commerce, y a quien conoci como la esposa de un cliente termino siendo mi socia en este invento de blog, donde queremos formar nuestra propia tribu digital, con mujeres maravillosas que se desviven por ser las mejores mamás pero sin dejar de SER, que nos cuentan sus aventuras y desde diferentes partes del mundo criamos niños y a quien mentimos? Queremos tenerlo todo!( O al menos lo intentamos).

También sali embarazada casi que al firmar la renuncia, asi que este primer año de no ser empleada ha sido una locura total de hormonas, emociones y cambios que me han sacudido y de los que espero reirme algún dia… cuando encuentre el tan ansiado equilibrio entre casa-trabajo-hijos-pareja-familia-dinero y cuerpo de playa. Y si no se logra por lo menos puedo decir que lo intente en serio.

En cada post intentare contarles como me va con este reto, creo que al contar lo que nos pasa, lejos de ventilar nuestros problemas como muchos creen, estamos empezando a darles solución, porque te das cuenta que hay muchas que ya pasaron por lo mismo y sobrevivieron. Más apoyo y menos critica, esa es la regla de oro en esta comunidad.

Quien mas se siente que esta haciendo maromas para tenerlo todo?

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