Como sobrevivir a la vacación “perfecta” con un hijo inconforme

Mi hijo puede ser el niño más dulce del mundo y también el “detalle” más incómodo en cualquier reunión, viaje o paseo.

Evidentemente, (quizá no tanto para algun@s) el amor que le tengo es infinito, y si me han leído anteriormente saben que es uno de mis dos tesoros más grandes, perooooooo como dijera mi madre, “Amor no Quita Conocimiento”.

Es decir, lo amo hasta la medula, sin embargo, reconozco totalmente que puede, es más, ES una pulga en la oreja (a pain in the ass, para ser más clara).

Él nació jodón y contreras. Si vamos al frío, él quiere calor, si vamos en coche él quiere avión, si es avión quiere coche, si es parque, quiere lugar cerrado; y así la lista es infinita.

Estoy segura de que, hasta aquí más de una se identifica conmigo

Cuando era más peque, nos las ingeniamos para esquivar las balas lo mejor posible, dejamos de ir a restaurantes, visitábamos sólo lugares kids friendly y aun así a veces era mega incómodo.

Él a diferencia de I jamás ha sido fan de nada manual, ni crafting, ni tablets, ni nada que no implique correr, saltar, pegar, lanzar poderes, telarañas, y pelear contra molinos de viento con espadas invisibles.

Cualquier ramita, varita, o popote (calimete, pitillo, pajita) se convierte en un arma para salvar al mundo de los “malos”. Toda estructura es un posible blanco, es más, si te descuidas te conviertes fácilmente en un blanco jajaja.

En fin, que así los viajes soñados a Cancún, Hawaii y uno que otro destino, fueron PESADILLAS.

Literal, han sido momentos de tanta tensión que hemos pensado en no volver a hacerlo nunca.

Pero ha pasado el tiempo, él ha crecido y madurado. Aunque no ha servido de mucho jajajajajaja. Sigue siendo impaciente, activo, llorón; exigente y muuuuyyyyy amoroso.

Así que los que hemos madurado hemos sido nosotros como padres y hermana (que es un ángel). Ahora cada vez que planemos un viaje, tratamos de armar un plan alterno que funcionaría con él; sabemos que le gusta correr, explorar, nadar y el aire libre, así que nos aseguramos de que al lugar al que vayamos tenga una o varias de esas opciones y definitivamente sabemos que dividirnos, será un MUST.

Podría escribir una lista gigante de “tips” o consejos para sobrevivir en este mundo mágico de ser mamá de un niño que; para todo lleva la contra, nada le llena, siempre quiere lo de su hermana, alcanza niveles más altos que un contratenor en una ópera prima y que además te ataca a abrazos, de la nada te grita: mami te amo!!!.

Sin embargo, he descubierto que ni los 1000 de libros y artículos leídos al respecto me dieron los resultados esperados hasta que, lo que a continuación de resumo:

  • RELAJATE!! Así con mayúsculas.
  • Sé flexible, aprende a adaptarte sin sufrir.
  • Asume que por un tiempo, quizá debes renunciar a algunas cosas, pero el tiempo vuela, literal.
  • La mejor manera de contener un berrinche (por lo menos en mi experiencia) es con amor, abrázalo fuerte y susúrrale “te amo”. Es mágicoooooo!!
  • Y por último y no menos importante, ¡DISFRUTA EL VIAJE!!

Gracias por leer y se aprecian los comentarios bonitos.

ANA

Ya leíste mi artículo en dónde hablo de la madurez de los 40? Si no, aquí te dejo el link

Cuando los 40 nos alcancen

 

 

 

 

Comparte este artículo en: