Miren, antes que nada, bienvenidas sean todas ustedes al 2019!!

No se si todo el mundo se emociona tanto como yo al empezar el año, omaigaaaa, brinco de emoción, sin embargo, ya estoy un poco HASTA LA MADRE!

Mi emoción no se debe precisamente a aquello de la visualización, la metas y lo que lograré (no se claven, si me importa y mucho) sino por todo aquello que el año viejo me dejó.

El año nuevo para mi es un momento de introspección y reflexión maravilloso, a menudo lo empiezo lento, sin prisa, pero con forma y agradecida siempre.

Ese proceso de introspección y una que otra platica con diferentes personas, me llevan a estar escribiendo acerca de:

Estar HASTA LA MADRE en la maternidad, obvioooo escribo en un blog para mamás, ¡¡duh!!

Sin embargo, hoy mi perspectiva es distinta,  le daré voz a todos aquellos pensamientos que han invadido mi mente y que si bien he dicho en alguna platica casual en mi carrera como mamá desde hace casi 10 años, nunca he plasmado por escrito.

Hoy escribo desde el alma, para que tú que me lees, no te sientas culpable, para que de alguna manera encuentres un remanso de paz en leerme al saber que somos muchas las que:
  • Hemos creído que no estamos hechas para ser mamás.
  • Hemos llorado (y no precisamente de felicidad) al saber que estamos embarazadas.
  • Cuestionamos sí, no querer oír un solo mami más, nos hace malas madres.
  • Les gritamos a nuestros hijos cuando perdemos la paciencia.
  • Que hemos querido subirnos a un avión y huir lo más lejos que se pueda.
  • Lloramos escondidas en un baño para que nadie sepa que estamos: HASTA LA MADRE!!!

Te escribo para decirte que todo lo anterior, también es la maternidad, pero muy poca gente  lo dice.

La mayoría se refiere a ser madre, como una de las cosas más maravillosas en la vida; y como te dije antes, no me mal entiendas, lo es, pero también es uno de los trabajos más CABRONES en la vida, porque para eso no hay training; para ese no se estudia y además es muy poco reconocido.

Un día dejas de ser tú y te conviertes en la mamá de…, un día súbitamente despareces y los regalos, las llamadas, los mimos y la atención es para ellos, ¡TUS HIJOS!

La maternidad también se sufre y está bien sentirlo, sin embargo se ha estigmatizado tanto el decirlo que es casi un tabú y yo, he sido catalogada como loca y mala madre más de un par de veces por decir que eso de que brillas con el embarazo, de que siendo madre te realizas, y de que debes amarlos más a ellos que a ti, para mí son mitos.

No olvides, que antes de amar a alguien debes amarte TÚ, no puedes dar lo que no tienes, de modo que, si tú no te conviertes en tu prioridad, no podrás darle a tus hijos lo que realmente deseas.

Tampoco olvides que no estas sola, que muchos andamos por la vida juzgando, y en el fondo quisiéramos tener los HUEVOS para hacer o decir lo que otros no se atreven.

No te culpes, por nada. Enmienda y discúlpate cuando creas que es necesario, pero recuerda siempre que ¡ESTAR HASTA LA MADRE! Es válido y no debe causar vergüenza, te conecta con tus emociones. Perdónate!

Te escribí a ti hoy, porque te atravesaste en mi camino más de una vez, con agua en los ojos y yo iba tan en mi papel de ¨gente grande¨ que no pude detenerme a darte una palabra de alivio, porque te he visto ponerte roja en la línea del supermercado, cuando tu hijo está llorando a gritos y no pude ayudarte, porque estuve sentada en el asiento de atrás de ti en el avión donde todos te miraban como para matarte y yo estaba en mi propio rol de madre; que no pude hacer nada.

Me topé contigo sin querer en el restaurante cuando suplicabas que tus hijos notaran lo hermosa que estabas y ellos se entretenían con sus celulares, y yo, no tuve el valor de levantarme de mi silla y darte un piropo.

Por todas esas veces que me vi en ti y no pude (o no quise) hacer nada.

Un millón de disculpas, por eso hoy te escribí, para dejarte saber que la maternidad tiene muchas caras y que esta de la que pocas personas hablan, también se vive y se siente. Ah y que no estás sola.

Te abrazo desde mi primer post del 2019 con cariño y comprensión.

Estoy segura de que te quedaste con ganas de seguirme leyendo, así que por bueno onda que soy, aquí te dejo el enlace a mi último artículo.

http://mamineedsabreak.com/la-bendita-pubertad/

¡¡Gracias totales!!

ANA

Comparte este artículo en: