¡Hola mamis! Por aquí seguimos inspirándonos en nuestro día a día y en lo que ha sido la llegada de Victoria para escribirles y, posiblemente, ayudarlas si están pasando (o van a pasar) por una situación similar: los CELOS de la primera hija por la llegada de la segunda.

¿Ya tuviste tu segundo bebé? ¿Cómo se porta tu primer(a) hijo(a)? ¿Está celosa? ¿Sensible? ¿llora más de lo normal? ¿Quiere llamar tu atención de todas las formas posibles?¿Haz presenciado episodios de celos entre hermanas? ¿TODAS LAS ANTERIORES?

Pues si, resulta que por más que te lo digan y trates de crear una idea mental de cómo será el andar con dos o la reacción de tu primera hija con su nueva hermana, no estás ni cerca de lo que vas a vivir con relación a los CELOS.

¿Qué me ha funcionado que espero pueda ayudarte en tu jornada para manejar esos “celos malditos celos, porqué me atacan – aunque la canción dice matan, pero me parece más adecuado el verbo atacar en este caso– si no hay razón…”

  1. Sé empática con tu primer hij@: una vez escuché al Dr. Carlos González (Pediatra español y defensor de la lactancia materna) explicar lo incoherente que resultaba que el hermano mayor recibiera a su hermano menor con una inmensa felicidad y sin sentirse celoso(a). Y ponía como ejemplo que el padre, un día cualquiera, anunciaba a la madre la llegada de una segunda esposa, a la cual él esperaba que se recibiera bajo la misma expectativa que ponemos nosotros en nuestros hijos (felices y sin celos), a sabiendas que tendrías que compartir todo con esta “nueva esposa”, incluyendo la atención de tu pareja. Esa descripción para mí hizo mucho sentido, fue como decir mi “Eureka”. Y es más fácil, teniendo esto en consideración, ser empática con mi hija, Alana, sobre lo que ella pudiese estar sintiendo con respecto a la llegada de Victoria.
  2. Incluye al nuevo bebé en las actividades y conversaciones: Como les contaba, en mi caso, no es posible dejar a Victoria con otras personas mucho tiempo cuando Alana llega a casa, porque sencillamente tiene que amamantar y esto no ayuda con los celos. Entonces, algo que he notado que nos funciona a las tres (Alana, Victoria y a mí) es: en los juegos, decirle a Victoria que su hermana comparte con ella, le gusta que juguemos las tres, salta muy alto y así todos aquellos valores o actitudes que tengamos oportunidad de reforzar; en las conversaciones: yo cambio mi tono de voz para que Victoria pueda hablar y decirle a Alana cuanto la quiere, la admira, disfruta que sea su hermana mayor, etc.  
  3. Nuevo bebé = Amor de mamá multiplicado: Cada vez que veo o siento celos en la mirada de Alana, eso me recuerda decirle que lo bueno de la llegada de su hermana es que mi corazón creció y ahora tengo más amor para darles a ambas.
  4. Hablar claro: Finalmente, Alana ha estado más sensible de lo normal. Decirle no es como si le dijéramos: “Queremos más a tu hermana que a ti”. Entonces, cuando la veo llorar por cualquier cosa, aunque valido la emoción, en la mayoría de los casos (“Está bien que te sientas – triste, estresada, rabiosa…-”), también le hago hincapié en que no es necesario llegar a ese estado de llanto para llamar nuestra atención, que si ella habla y nos explica podemos solventar la situación, que no significa ceder a todo lo que quiere, significa que ella tiene voz y voto y podemos llegar a un acuerdo.

Habrán veces que la situación te sobrepase y eso está bien porque somos humanos, no robots.

Sin embargo, para mí lo ideal es que podamos mantenernos como explica Sascha Fitness en cuanto a la alimentación con la regla del 80-20. Si logramos que el 80% de las veces podemos resolver el tema o aplicar alguna herramienta de las mencionadas y solo el 20% (o menos) se nos escape la situación de las manos, vamos por buen camino para solventar este tema de los celos, sin morir en el intento.

Aquí hay otro articulo donde les cuento los principales cambios que sentí al estrenarme como mamá de dos: http://mamineedsabreak.com/que-cambia-cuando-eres-mama-de-dos/

Y uno de mis libros favoritos de crianza que me ha ayudado en esta nueva etapa: BESAME MUCHO

Al final, somos humanos y los celos son parte de nuestra naturaleza. Así que espero que los celos, aunque ataquen, no las maten… Feliz día!

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