Una de las ilusiones más hermosas son Santa Claus y los Reyes Magos, mis niñas gozan desde hacer la carta, contar los días que faltan, poner las galletas y la leche, los nervios de esa noche, que si los escuchan, que si dejaron huellas en el piso de la sala… todo!!

Y yo al parejo! Esperar a que se duerman, sacar los regalos del clóset intentando cual Matrix no hacer el más mínimo ruido ni movimiento en falso, acomodar todo para que no haya confusión de qué es de quién, regresar a la cama a hurtadillas y dormirme con la misma ilusión de hace años, antes por ver mis regalos y ahora por gozar las caritas de mis Mamarritos al ver el Árbol con los suyos.

Esta Navidad fue diferente porque estábamos en un Hotel, Gracias a Dios estaba mi Mamá conmigo y ahí nos tienen acomodando todo en la entrada de nuestra habitación y las niñas dormidas a 3 metros de nosotras!! Reto superado!! A la mañana siguiente despertaron y corrieron al cuarto de los abuelos para que vinieran a ver lo que Santa había traído mágicamente hasta donde ellas!! Imagínense la emoción de saber que Santa entró a un hotel, en Naples, lejos de la casa, y que sabía perfectamente en qué cuarto estaban ellas, logrando dejar todos los regalos sin que los que trabajan ahí se dieran cuenta!! Eso sólo Santa y los Reyes Magos lo podrían lograr!!!

Y ahora toca la emoción de los Reyes Magos!

El Babe me compartió por Whatsapp un video de H&M en donde los niños les hacen una carta a Santa Claus pidiéndole regalos y después hacen unas cartas a sus papás pidiéndoles lo que quieran… el resultado me impactó y decidí hacerlo con mis Mamarritos, así que terminando la carta a los Reyes, les dije que por favor nos hicieran una carta pidiéndonos lo que quieren de nosotros, lo que esperan de nosotros como papás, y aquí el resultado…

Mi Giga (6 años) le pide al Papai que siempre juegue con ella, que llegue temprano a la casa para cenar con él, que le cuente cuentos y la abrace muy fuerte antes de dormir.

A Mamá que siempre cocinemos juntas, que no le arrebate las cosas (en un enojo le arrebaté un cuaderno, no soy una mamá perfecta y estoy orgullosa de ello, y por lo visto le pegó duro), que la abrace siempre antes de dormir.

Tutú (4 años) quiere que su Papi le ponga rock cuando la lleve a la escuela, que juegue con ella a los bebés y a los abuelos. Y que Mamá juegue más con ella, que no la castigue (repito, no soy mamá perfecta y estoy orgullosa), y que seamos amigas por siempre.

Terminando las cartas, cenamos delicioso! Justo quise que hoy fuera una noche especial, así que preparé una sopa de fideos “de nieve” de esos chinos que se hacen transparentes con caldo de pollo con mi receta especial (prometo hacer posts de recetas!) y apio, pollo al curry que les fascina a mis amores y arroz al vapor, platicamos agustísimo y después partimos la rosca!! A quién le tocan los tamales?? al Babe y a Luigina!! y en la de anoche a Tutú, sí, llevamos dos roscas en esta casa, pero chiquitas!

Me encantó escuchar de mis Mamarritos qué es lo que les gustaría que nosotros, como papás, hagamos, me queda claro lo que para ellas es importante, así que, a partir de hoy, jugaré más con ellas, muchos abrazos antes de dormir y relajarme un poquito, sólo un poco, poco a poco…

 

¡Los invito a hacer la carta a los papás con sus hijos, se van a sorprender definitivamente de sus respuestas!

 

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